En
mi casa habitan varios monstruos de la tortilla de patata, sobre todo una que
se llama Silvia, es lo único que desde la primera vez que la probó le gustó, le
encantó, lo come fenomenal y un buen trozo.
Es
una receta sencilla, en cada casa se hace más o menos igual y dependiendo de
los gustos de los comensales, con cebolla o sin cebolla, a mi me gusta de las
dos formas, aunque mi opinión es que está más rica y jugosa con cebolla, pero
eso ya sabéis que para gustos…. Tuve una temporada que la hacía sin cebolla,
luego le echaba muy poquita y ahora le echo la cebolla en polvo, que sí que le
da ese gustito.
Mi
madre siempre la hacía con cebolla, sí o sí, ella cocinaba y eso era lo que se
comía, le dí mucha guerra con la comida, pero al final ganó ella, hoy como de
todo y se lo agradezco.
Otra
cosa que he probado ha sido a freir las patatas en el microondas, sale rica la
tortilla, pero no es el sabor típico que yo recuerdo de la tortilla, pero si
estás a dieta y no puedes tomar mucho aceite, es una opción bastante buena.
Ingredientes:
-
Una
patata grande o dos pequeñas por persona.
-
2
huevos por persona.
-
Cebolla
(si es que te gusta)
-
Aceite
y sal.
Preparación:
Se
pelan y pican las patatas muy finitas, he intentado hacer la foto para que os
hagais una idea pero me ha salido como se ve, según Silvia no se ve, pero esto
de que la cámara tenga iniciativa propia y decida enfocar el azulejo del fondo
en lugar de mi mano que la tiene más cerca no lo puedo controlar.
Aceite
en sartén en buena cantidad, para cubrir las patatas, que las echas cuando esté
caliente, pero no humeante, es mejor hacerlas despacito, asi según se van
ablandando se van rompiendo y sino las rompo yo con la pala. Una vez doraditas
se apartan y se escurre lo máximo que se pueda el aceite.
Mientras,
en una fuente se baten los huevos, le hice la foto a los huevos porque me hizo
gracia que éstos que eran para batir, todos me salieron enteros y el otro día
cuando hice los huevos fritos, que quería hacer una foto bonita del huevo, me
salían todos ya estrellados. Una vez bien batidos se echan las patatas, yo echo
un chorrito de leche, se prueba de sal y se mezcla todo muy bien.
En
la misma sartén en la que he hecho las patatas, que es mi sartén para tortilla,
sólo y exclusivamente para eso, para evitar que se peguen las patatas o la
tortilla, será una manía, pero sólo la tengo para tortillas, se echa la mezcla
o en mi caso la mitad de la mezcla porque hago dos tortillas. Se baja el calor,
yo la hago a “fuego lento” para que se vaya cuajando bien por dentro, le doy
vuelta con la tapa de una cacerola grande que tengo, sino con un plato. Pincho
la tortilla con un tenedor por varios sitios y con la pala empujo un poquito,
si no sale huevo es que esta cuajando bien, de todas formas le suelo dar dos
vueltas, según la vea.
El
cuajar la tortilla también va en gustos, en casa nos gusta bien cuajada, que
cuando la cortes no salga huevo, pero que esté jugosita. A mí en particular me
gusta la tortilla dorada, pero no quemada por eso es el motivo de darla varias
vueltas.
A
la hora de comer con una ensalada de pimientos, pimientos verdes fritos, en
bocata, esta…. Bueníiiiiiiisima.
Espero
haberme explicado bien y que os resulte fácil poneros a hacer una tortilla los
que nunca la habéis hecho, si hay alguien por ahí que me lea y no la haya
hecho, mis hijos fijo, a ver si se animan J
…A comer….


